
Debido a que soy propenso a periodos breves de estúpidez aguda, en ocasiones he hecho cosas tontos. Como vender mi G1 INFERNO hace unos años. Ha sido un acto que he lamentado durante mucho tiempo. Pero me complace decir que recientemente he logrado adquirir esta re-edición de 2003, que está en condiciones impolutas, por un precio que rozó el robo. Así que me alegra decir que este badass Fuso Firetruck está de vuelta donde pertenece: en mis sucias manos.