

El juego más antiguo de mi colección. Lo suficientemente antiguo como para no tener una pantalla LCD cara en ese momento, y logró mostrar su contenido mediante LEDs rojos. Supongo que este pertenecía a mi hermano mayor, que amaba el fútbol en aquella época. La jugabilidad es arcaica, pero al menos Mattel se tomó la molestia de incluir una traducción al francés en la parte trasera del juego.