
¡Hola a todos! Es hora de volver a adentrarnos en la fría y solitaria oscuridad que es el descomponiéndose neo-noir mundo de Angel Heart. Simplemente hay películas que tienen esa chispa especial que te atrapa una y otra vez, y Angel Heart es una de esas, sin duda. Creo que parte de eso es la atmósfera. Hay una sensación constante, omnipresente de miedo, de decadencia y de una inminente perdición. Mickey Rourke está en su mejor forma aquí, eclipsado solo por su mejor momento en The Wrestler de Darren Aronofsky. Robert De Niro apenas merece el cartel principal, pero aquí interpreta un papel esencial e icónico, aportando un elegante sentido de estilo y de amenaza a cada escena que mastica y escupe de vuelta. La sensación intangible de opresión se siente casi de otro mundo en ocasiones, y cuando tengo ganas de escapar, este es uno de los destinos más habituales a los que me gusta acudir. Me encantaría ver una edición super deluxe de Arrow Video o Shout Factory de este clásico subestimado y poco visto. ¿Algún fan?