



Este juego exclusivo de Japón es algo básico, pero divertido a pesar de todo. Es un juego de acción visto desde arriba en el que debes derrotar a un número de enemigos antes de poder avanzar al siguiente nivel. Los gráficos son tiernos, pero el juego es muy repetitivo. Y de alguna manera, el gran tamaño de los sprites dificulta el movimiento: no tienes mucho espacio para maniobrar y evitar recibir golpes. Tuve que comprar este juego para obtener otro, ya que formaba parte de un paquete. No me arrepiento, aunque de vez en cuando puede ser divertido.