
Durante siglos, dos razas de alienígenas robóticos, los Autobots y los Decepticons, han librado una guerra, con el destino del universo en juego. Cuando la batalla llega a la Tierra, todo lo que se interpone entre los malvados Decepticons y el poder definitivo es una pista en posesión del joven Sam Witwicky. Un adolescente común, Sam está consumido por las preocupaciones cotidianas sobre la escuela, los amigos, los coches y las chicas. Sin saber que él, y solo él, es la última oportunidad de la humanidad para la supervivencia, Sam y su amiga Mikaela se ven atrapados en un tira y afloja entre los Autobots y los Decepticons. Con el mundo en juego, Sam llega a comprender el verdadero significado del lema de la familia Witwicky: "¡Sin sacrificio, no hay victoria!"