

Como franquicia, Zelda no necesita presentación. Tomé prestado este juego de un amigo en la secundaria y nunca se lo devolví (Sylvain, si me lees...). Zelda es el culmen de lo que fue posible dentro de las limitaciones de Game & Watch: la jugabilidad era simple pero emocionante y el desafío siempre se renovaba, gracias a los ocho calabozos con múltiples caminos. ¿Notaste la estrella junto al título de esta publicación? Esa es la señal de mis juegos favoritos, y Zelda en Game & Watch es el primero de ellos.