



No soy del tipo de juegos de deportes, pero vaya que me encantan Blades of Steel. La acción es rápida y frenética, los controles son excelentes y los gráficos son agradables y nítidos. En aquel entonces, realmente disfrutaba de las escenas de pelea, especialmente porque los juegos de lucha reales no estaban disponibles en la consola. Provocaba peleas a propósito solo para apretar los botones y derrotar a mi oponente. Si tan solo supieran lanzar bolas de fuego... Blades of Steel es un juego sólido que aún puedes disfrutar hoy en día.