



Todo retro gamer sabe de este. Es un símbolo de mi infancia. DuckTales encarna lo que es un buen juego de plataformas: controles ajustados, gráficos y músicas fantásticos (el tema de la luna FTW), y una progresión no lineal al estilo Mega Man. A veces puede ser fácil, y tiene sus caídas, pero el pogo es tal deleite de usar que eso por sí solo redime todos los pequeños defectos. Se puede decir que esta versión para Game Boy es una versión diluida del original de NES y no estaría equivocado. Pero el diseño de niveles ha sido modificado para adaptarse a la pantalla más pequeña y la experiencia general es mayormente similar. Un juego muy bueno, no obstante, y una adición de decisión obvia para tu colección.