



Sé que este juego es ampliamente conocido por ser malo, pero tengo un cariño especial por él. Eso es porque lo terminé en un fin de semana en casa de mi abuela cuando era joven. Y vaya, eso fue una prueba. Hook es un juego difícil con controles extraños, un arma sin alcance y un salto lunar poco práctico. El juego es duro también, con muchos niveles en estilo laberinto, enemigos voraces y montones de saltos de fe. Pero me gusta la sección de vuelo y las batallas contra jefes que se parecen a un barato Street Fighter II. Supe de la versión para NES mucho más tarde y recuerdo haber quedado asombrado de lo ancho que era la pantalla en comparación con la versión de Game Boy, comprimida en la pantalla. Terminar este juego por mi cuenta es uno de mis logros más importantes de la infancia.