
Nueva York, 1959. Max Bialystock fue una vez el rey de Broadway, pero ahora todas sus obras cierran en la noche de estreno. Las cosas dan un giro cuando lo visita el neurótico contador Leo Bloom, quien propone un plan hecho a medida para productores que solo pueden hacer fracasos: recaudar mucho más dinero del que necesitas, y luego asegurarte de que la obra sea despreciada. Nadie estará interesado en ella, así podrás quedarte con el excedente. Con este fin, producen un musical llamado Springtime for Hitler, escrito por el nazi fugitivo Franz Liebkind. Luego hacen que el excéntrico y deslumbrante Roger De Bris dirija. Finalmente, contratan como actriz principal a la excéntrica bombshell sueca Ulla (cuya apellido tiene más de 15 sílabas).