
En 1955, un guitarrista delgado y duro que se hacía llamar J.R. Cash entró en el que pronto sería famoso Sun Studios, en Memphis. Fue un momento que tendría un efecto indeleble en la cultura de Estados Unidos. Con sus acordes de tren de carga impulsados, su mirada de acero y una voz tan profunda y negra como la noche, Cash cantó canciones ardientes de desamor y supervivencia que eran atrevidas, llenas de vida real y, como nunca antes, distintas de anything heard before. Ese día dio inicio a la electrizante precoz carrera de Johnny Cash. Mientras él forjaba un sonido ferozmente original que abrió camino para que nacieran estrellas de rock, country, punk, folk y rap, Cash inició un viaje áspero y turbulento de transformación personal. En el periodo más volátil de su vida, evolucionó de una superestrella del pop autodestructiva a la icónica "Man in Black" enfrentando a sus demonios, luchando por el amor que lo elevaría y aprendiendo a caminar por la estrecha línea entre la destrucción y la redención.