
Un juego de plataformas bastante estándar con una estética occidental inconfundible. La jugabilidad es algo lenta y no me gustan mucho los gráficos, que son demasiado oscuros. Además, el personaje principal no me parece muy empático. De todos modos, el diseño de los niveles tiene algunas ideas buenas, con múltiples trampas y acertijos. Nada especial pero tampoco malo.