
Sin lazos, sin enemigos y sin miedo, Lancelot es el guerrero perfecto. Llega a Camelot no por gloria ni caballería, aunque encuentra ambas, sino por el amor de la única mujer que no puede tener, la hermosa y honorable Lady Guinevere de Lyonesse. Guinevere ha prometido casarse con el rey Arthur no solo porque su ejército protegerá a su país, sino porque realmente lo ama por sus maneras sabias y gentiles. Mientras se prepara para entrar en Camelot como su nueva reina, un encuentro casual con Lancelot despierta emociones conflictivas y poderosas dentro de ella. Para Arthur, ella representa una oportunidad única en la vida para un verdadero amor y una reina amada para su reino. Del mismo modo, el rey llega a ver a Lancelot como poseedor del honor y la valentía de un verdadero Caballero. Los recibe a ambos en su ciudad y en su corazón, sin prever cómo su gran capacidad de amor y confianza abrirá las puertas a su traición.