


Live and Let Die es la octava película de James Bond, y fue puntuado por George Martin. Fue la primera banda sonora de Bond en no involucrar a John Barry, lo cual se debió a que estaba trabajando en un musical y a haber tenido un altercado con el productor de Bond, Harry Saltzman, sobre la última canción del título. Live and Let Die fue la primera vez que se usó un arreglo de música rock para abrir una película de Bond. La canción del título fue escrita por Paul y Linda McCartney y interpretada por Paul McCartney and Wings. La canción fue nominada a un Premio de la Academia, pero perdió ante "The Way We Were".